
Queridas amigas, gracias por estar aquí un domingo más... Migrar también puede significar empezar de nuevo profesionalmente. Títulos pendientes de homologación, años de experiencia que parecen perder peso, currículums que aprendemos a reducir y trabajos alejados de aquello para lo que nos formamos. Detrás de la sobrecualificación de muchas mujeres migrantes hay también una realidad menos visible: el impacto que ese proceso puede tener en nuestra autoestima, nuestra identidad profesional y nuestro bienestar emocional.



























































