
El IESA-CSIC acoge una exposición que recupera el legado de la Federación Internacional de Mujeres Universitarias en 1928

El Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC) acoge desde este viernes, la exposición ‘1928. Federación Internacional de Mujeres Universitarias. Alianzas Atlánticas’, que se desarrolla en el marco de la conmemoración del 11 de febrero (11F), Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
La inauguración ha contado con la bienvenida del encuentro por parte de la directora del IESA-CSIC, Ana María González Ramos. Durante la presentación de la exposición, la científica titular de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos-Instituto de Historia del CSIC, Esmeralda Broullón Acuña, a través de una intervención virtual, ha introducido la muestra, al explicar qué supuso para la prensa española la celebración de la XII Conferencia de la Federación Internacional de Mujeres Universitarias, en 1928.
Por su parte, la catedrática de Física y Química, especializada en la historia de las mujeres en la ciencia, Carmen Magallón Portolés, también de forma telemática, ha contextualizado la muestra, al analizar las alianzas desplegadas durante este hito cuya finalidad central era la emancipación de la mujer.
Durante la visita, las personas asistentes han conocido cómo el encuentro histórico sirvió como plataforma para impulsar la causa feminista, promover la cooperación global y abordar los desafíos y oportunidades que enfrentaban las mujeres en la academia y la sociedad, en general.

La muestra, promovida por el Grupo de Estudios Americanos (GEA-IH/CSIC), pone en valor la celebración en España de dicha conferencia, permitiendo a las delegadas extranjeras conocer la realidad de la mujer en el ámbito universitario español, así como el rol de la Juventud Universitaria Femenina española como organizadora y anfitriona de los actos logrando, al mismo tiempo, la participación de figuras destacadas, como Clara Campoamor, y el apoyo institucional.
Esta exposición, compuesta por 14 paneles informativos, permanecerá abierta al público hasta el próximo 8 de marzo.
La iniciativa recupera un episodio clave en la historia del feminismo académico internacional, situando en el centro del debate el papel de las mujeres universitarias en un contexto marcado por profundas transformaciones sociales y políticas. La XII Conferencia de 1928 no solo representó un espacio de intercambio intelectual, sino también un escenario estratégico desde el que articular redes transnacionales de apoyo, colaboración y reivindicación.
A través de documentación histórica, reproducciones de prensa, fotografías y testimonios de la época, la exposición reconstruye el impacto mediático y político que tuvo aquel encuentro. La prensa española recogió con amplitud la presencia de delegadas procedentes de distintos países, subrayando el carácter pionero de un congreso que visibilizaba el liderazgo femenino en el ámbito científico y universitario. Aquella cobertura contribuyó a proyectar una imagen moderna de España en el contexto internacional, al tiempo que abrió un espacio de reflexión sobre los derechos civiles y educativos de las mujeres.
La conferencia supuso, además, un impulso para consolidar alianzas atlánticas entre Europa y América, reforzando vínculos que trascendían lo académico para adentrarse en el terreno de la diplomacia cultural y el activismo por la igualdad. Las participantes debatieron sobre el acceso de las mujeres a la educación superior, la necesidad de eliminar barreras legales y sociales, y la importancia de fomentar la investigación científica liderada por mujeres.
En el contexto actual, la conmemoración del 11F adquiere un significado especial al conectar el legado de aquellas universitarias con los desafíos contemporáneos en materia de igualdad en la ciencia. La exposición invita a reflexionar sobre los avances logrados en casi un siglo, pero también sobre las brechas persistentes en ámbitos como la representación en puestos de liderazgo, la financiación de proyectos y el reconocimiento académico.
De este modo, el IESA-CSIC no solo ofrece una mirada retrospectiva, sino que propone un diálogo entre pasado y presente, subrayando la vigencia de aquellas alianzas que, en 1928, sentaron las bases de una red internacional comprometida con la emancipación y el progreso de las mujeres en la universidad y en la sociedad.







