Mujer migrante: por qué los datos son clave para visibilizar su impacto económico

Queridas amigas, gracias por estar aquí un domingo más.
Hay momentos en los que una se detiene y se pregunta por qué aquello que forma parte de la vida cotidiana de tantas personas apenas aparece reflejado en las cifras. No se trata de no existir. Se trata de no haber sido medido.
Mujer Migrante24/05/2026María PiñaMaría Piña

Mujer migrante más allá del viaje
Mujer migrante más allá del viaje

Vivimos, trabajamos, criamos, emprendemos, participamos en la economía y en la vida social de los lugares que habitamos.

La presencia de las mujeres migrantes en Andalucía es evidente. Está en los barrios, en los cuidados, en los comercios, en los servicios. Está en la economía real.

Y, sin embargo, cuando se mira hacia los datos, esa realidad no siempre aparece con la misma claridad.

Durante años, muchas de estas experiencias han circulado a través de la palabra compartida, del reconocimiento entre unas y otras, de lo vivido. Pero lo que no entra en las cifras rara vez ocupa un lugar en las decisiones que afectan a lo colectivo.

Nombrar importa. Medir también.

En este momento, me encuentro precisamente ahí. Como presidenta de la Asociación Mujer y poder impulso, junto a la Universidad de Córdoba, un estudio para medir el impacto de las mujeres trabajadoras migrantes en la economía andaluza, cuyas responsables académicas son las doctoras Rocío Muñoz Benito directora general de Empleabilidad y Emprendimiento de la Universidad de Córdoba y personal docente e investigador del área de Economía Aplicada, junto con la profesora doctora y vicedecana de Proyección de la Facultad de Ciencia del Trabajo y personal docente e investigador del área de Organización de Empresas, Virginia Navajas Romero.

Es un proceso que está en marcha desde hace meses. Un trabajo que requiere tiempo, participación y muchas voces. Seguimos sumando encuestas, seguimos construyendo una base que permita poner cifras a una realidad que ya existe, que es visible y que forma parte de nuestra sociedad.

Porque lo que no se mide queda, muchas veces, fuera del relato colectivo.
Y cuando algo no forma parte del relato, su reconocimiento se diluye.

Las mujeres migrantes sabemos lo que hacemos. Sabemos el lugar que ocupamos, el trabajo que realizamos, el esfuerzo que implica construir una vida en un contexto que no siempre ha sido el propio. Esa certeza no depende de cifras. Forma parte de la experiencia.

Mujer migrante más allá del viajeEl voto de la mujer migrante en Andalucía: participar también es pertenecer

Sin embargo, cuando esa experiencia se traduce en datos, adquiere otra dimensión. Permite ser leída en otros espacios. Permite entrar en conversaciones donde la palabra, por sí sola, no siempre alcanza.

No se trata de sustituir el relato por el dato. Se trata de que ambos convivan. De que lo vivido tenga lugar en lo que se cuenta, y de que lo que se cuenta tenga peso también en lo que se decide.

En este camino, quiero detenerme también en quienes están haciendo posible este proceso. Más de 300 mujeres migrantes ya han participado en la encuesta. A ellas, gracias. También a las instituciones, entidades y empresas que se están sumando a esta iniciativa, facilitando la difusión y entendiendo la importancia de este trabajo.

Y a los medios de comunicación que han dado visibilidad a esta investigación en sus distintos espacios, contribuyendo a que esta conversación avance.

Queda recorrido. Y en ese recorrido, cada participación cuenta.

Si eres una empresa y en tu plantilla hay mujeres migrantes, puedes formar parte de este proceso. Si eres mujer migrante y resides en Andalucía, tu experiencia también es necesaria.

La encuesta es anónima y está disponible en: www.mujermigrante.es

Porque hay algo que conviene no olvidar: tu voz no solo importa, es necesaria.

Quizá medir no cambie lo que hacemos.
Pero sí cambia la forma en la que se reconoce.

Lo que ya existe empieza a verse cuando también se cuenta.

Nos encontramos en la próxima entrega de Mujer Migrante — Más allá del viaje.

Un fuerte abrazo,
María Piña
Periodista y creadora de las Jornadas Mujeres Migrantes

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