
Queridas amigas gracias por estar aquí un domingo más.
Hoy me he sentado a escribir pensando en todas esas palabras, expresiones y maneras de hablar que vamos incorporando cuando vivimos lejos del lugar donde nacimos. Y, mientras intentaba encontrar alguna que me sirviera para empezar esta reflexión, me he dado cuenta que después de tantos años viviendo entre distintos países, hay palabras de las que ya ni siquiera sé decir si son de allí, de aquí o de alguno de los lugares que también forman parte de mi historia.
Y entonces apareció una muy sencilla.
«Vale».






