
Cuando el amor se daña, casi nunca ocurre de golpe.
Sucede despacio, en silencios que se alargan, en gestos que dejan de cuidarse, en verdades que no se dicen por miedo a perder.
En este nuevo encuentro quiero hablar de qué pasa cuando amar empieza a doler, no desde el rencor ni la culpa, sino desde la compasión, la conciencia y el aprendizaje que dejan los vínculos cuando ya no pueden seguir siendo los mismos.
Sucede despacio, en silencios que se alargan, en gestos que dejan de cuidarse, en verdades que no se dicen por miedo a perder.
En este nuevo encuentro quiero hablar de qué pasa cuando amar empieza a doler, no desde el rencor ni la culpa, sino desde la compasión, la conciencia y el aprendizaje que dejan los vínculos cuando ya no pueden seguir siendo los mismos.






