Queridas amigas, gracias por estar aquí un domingo más...Algunas mujeres migrantes aprendemos a ocultar la tristeza para no preocupar a quienes amamos. Otras veces, sin embargo, descubrimos algo todavía más difícil de explicar: la culpa que aparece cuando la vida empieza a ir bien lejos de casa. Una reflexión sobre la felicidad, la gratitud y esos sentimientos que acompañan a muchas mujeres migrantes cuando alcanzan metas que un día parecían imposibles.