---
canonical_url: "https://mujerypoder.es/contenido/578/mujeres-migrantes-quien-cuenta-nuestras-historias"
title: "¿Quién cuenta nuestras historias?"
article_type: "Article"
description: "Una reflexión sobre representación, identidad y voz propia. Las mujeres migrantes también deben participar en la construcción del relato sobre sus vidas."
main_image: "https://mujerypoder.es/download/multimedia.normal.aff4054f76b43793.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-09-13T10:25:00+02:00"
date_modified: "2026-09-13T10:47:23+02:00"
tags:
  - "comunicación"
  - "diversidad e inclusion"
  - "identidad"
  - "María PIña"
  - "Más allá del viaje"
  - "mujer migrante"
author_name: "María Piña"
author_url: "https://mujerypoder.es/usuario/2/maria-pina"
author_bio: "Periodista, escritora y speaker en empoderamiento femenino. Autora de La  voz que no nos enseñaron microcolunma sobre comunicación consciente."
category_name: "Mujer Migrante"
category_url: "https://mujerypoder.es/categoria/22/mujer-migrante"
---

# ¿Quién cuenta nuestras historias?

![multimedia.normal.84d4e1b19be434a2.bm9ybWFsLndlYnA=](/download/multimedia.normal.aff4054f76b43793.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

*Mujer migrante más allá del viaje*

# ¿Quién cuenta nuestras historias?

Buena parte de lo que la sociedad conoce sobre nosotras llega a través de voces ajenas. Aparecemos en noticias, informes y discursos públicos, pero no siempre participamos en la decisión sobre cómo se nos nombra, qué parte de nuestra experiencia se muestra o qué imagen queda después. A veces somos una cifra. Otras, un caso de superación. Con demasiada frecuencia, una historia de dolor utilizada para explicar una realidad mucho más amplia y compleja.

Informar sobre las dificultades que atraviesan muchas mujeres migrantes es necesario. Ocultarlas también sería negar la realidad. Hay que hablar de discriminación, violencia, precariedad, racismo y barreras administrativas. El problema comienza cuando esas dificultades se convierten en nuestra única identidad y desaparecen de la narración la experiencia profesional, los conocimientos, las decisiones y nuestra participación en la sociedad.

Como periodista y como mujer migrante, sé que contar nunca es un acto inocente. Elegir una pregunta, un titular o una fotografía influye en la forma en que una persona será mirada. También sé que dar la palabra no basta si otra persona decide de antemano qué relato quiere obtener. Podemos invitar a una mujer a hablar y, aun así, no escucharla.

## No basta con aparecer en el relato: también necesitamos participar en su construcción

También lo sé por mi propia historia. Nací en Santo Domingo, crecí en Panamá y llevo más de veinte años construyendo mi vida en España. Contada desde fuera, esa trayectoria podría resumirse en tres lugares y una palabra: migrante. Pero entre esos puntos hay decisiones, pérdidas, aprendizajes, trabajos, vínculos y distintas maneras de sentirme parte. Ningún dato aislado puede explicar una vida.

Lo compruebo cada semana en la comunidad de mujeres migrantes que acompaño. Allí, en conversaciones que no nacen para ser publicadas, aparecen historias que rara vez encuentran espacio fuera: el peso de sostener a la familia desde lejos, los títulos que dejaron de ser reconocidos al cruzar una frontera, el regreso al país de origen sintiéndose diferente o el aprendizaje de poner límites sin culpa.

No convierto sus confidencias en contenido; protejo ese espacio. Pero muchas de las preguntas que comparto en esta columna nacen de esa escucha. Esas conversaciones me recuerdan cuánto queda fuera cuando la vida de una mujer se reduce a una etiqueta.

Por eso necesitamos pasar de ser protagonistas de historias narradas por otros a participar en la construcción del relato público. Ninguna conversación seria sobre nuestras vidas debería hacerse sin nuestras voces, preguntas y conocimientos.

Y digo voces, en plural, porque no existe una única manera de ser mujer migrante. No compartimos el mismo origen, las mismas circunstancias ni la misma forma de vivir la pertenencia. Presentarnos como un grupo homogéneo borra diferencias importantes.

## Las historias también construyen futuro

Contar nuestras propias historias implica recuperar matices: hablar del dolor sin quedar atrapadas en él, del esfuerzo sin convertirlo en una obligación heroica y de los logros sin presentarlos como una excepción. También tenemos derecho a contar vidas cotidianas, contradicciones, conocimientos y proyectos.

Los medios, las instituciones, las entidades sociales y los espacios culturales tienen una responsabilidad. Antes de organizar una mesa, preparar una campaña o publicar un reportaje, convendría preguntarse: ¿hay mujeres migrantes participando en las decisiones o solo aparecen al final para poner rostro a un mensaje ya construido?

Cada vez que compartimos una experiencia, escribimos, investigamos, creamos un proyecto o tomamos la palabra en público, ampliamos el relato disponible. No tenemos que representar a todas.

Quizá el primer paso para cambiar la mirada sobre la migración sea dejar de preguntarnos solamente qué historias quieren escuchar sobre nosotras y empezar a decidir cuáles necesitamos contar.

Hoy quiero dejar abierta esa conversación: ¿qué parte de tu historia sientes que todavía no ha sido escuchada?

Nos encontramos en la próxima entrega de Mujer Migrante — Más allá del viaje.

Un fuerte abrazo,

[María Piña](https://www.mariapina.es)

Periodista, escritora y conferenciante. Fundadora y presidenta del Ecosistema Mujer y Poder e impulsora de proyectos para la visibilidad y el liderazgo de las mujeres migrantes.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
